¿¿Cachopo??…sí!! un plato típico asturiano…y esque una es norteadicta… era inevitable terminar viviendo en el norte… por mucho que me tire el sur… cosas del yin y el yang!! El caso es que me pirra Asturias, hasta el punto que hasta no hace mucho una de mis ideas de boda perfecta era en Covadonga ¿¿??…

¡¡Cuánto daño me ha hecho el mundo Disney!!… (mis tatuajes dan buena cuenta de ello)
Al lio, he viajado incontables veces por todo su territorio, desde edades en las que mis padres me daban de bebé un trozo de cabrales y lo chupaba como una loca como si no quisiera que se terminara nunca jamás ( de ahí mi buen gusto quesero que tanto echo de menos), hasta edades en las que la protagonista era la sidra, para desayunar, comer, merendar y cenar en un festival en Arriondas por el descenso del Sella, recuerdos de dormir en el coche, de patear hasta no poder más, desde Arriondas, hasta la casita rural en el concejo de Gozón, de perdernos porque el gps no reconocía carreteras y terminábamos atravesando vias de tren cerca de acantilados, de fiestas siguiendo a nuestros dj’s preferidos hasta Oviedo, Llanes, Ribadesella, Cudillero, en fin, muchas muchas historias por sus 345 km de costa verde!!…. el caso es que recordando fotos con mi Ceniciento nos topamos con las de la última vez que estuvimos por allí… yo aún no era vegana y os podéis imaginar los atracones que nos pegábamos… era cuestión de tiempo que veganizara esta receta…

Además, casualidades que viendo hace ya algunas semanas Master Chef, les pidieron hacer este plato… para los que no lo sabéis habia una participante que se decía llamar “vegana” y me picó la curiosidad de ver cómo lo veganizaría…o qué haría..sorpresa cuando ví que usaba ternera (esto fue la tónica general de su paso por el programa, pudiendo veganizar muuuchas de las recetas que les pedian ella siempre tiraba por el animal ¿¿porqué?? tenía que veganizarlo!!… así que en eso me hallé… todos los platos son veganizables!!…era una oportunidad única para demostrarlo, pero….no lo hizo!!
No somos en casa mucho de usar el gluten, pero de vez en cuando me apetece seitán y lo preparo casero, así que era la oportunidad!!… haría seitán especial para mi Cachopo!!… en lugar de bolas lo hice a lo basto y relleno de quesito vegano untable, pimientos del piquillo y champis crudos… (no se os hace la boca agua??, a mi sí recordándolo!!)

Os dejo la receta, que además, sorprendió muy muy gratamente a mi Ceniciento por su gran parecido al original (de su misma voz: parecen filetes “normales”). Podéis apreciar en las fotos cómo queda el cachopo entero y cómo cortado a la mitad.
La receta del seitán la podeís ver pinchando aquí, en este caso he cambiado las especias poniendo orégano, comino, romero, y aderezo para carne (un bote de especias que venden ya preparadas para condimentarla, que lleva ajedrea, eneldo, mostaza, pimienta…) Podeís poner las que queráis.
Una vez tenemos nuestro seitán frio vamos a cortar dos filetes finitos y los reservamos. Yo hice uno grandecito para compartir porque es contundente, además es la forma tradicional de comerlo porque suelen ponerlos enormes.
Para nuestro cachopo necesitamos:

2 Filetes hermosos de Seitán

2 Pimientos del Piquillo (depende de lo grande que os salga)
4 cucharadas de queso vegano de untar
3/4 champiñones laminados finitos

Pan rallado (de ajo y perejil)
2 cucharadas de No-Egg (o harina de garbanzo en su ausencia)
2/3 Cuchradas de agua (hasta hacer la consistencia del falso huevo)
Aceite de oliva virgen para freir (que llegue hasta la mitad del cahopo)




Vamos a untar los dos filetes con el quesito vegano (Tofutti o similar que se pueda untar), ponemos en uno de los filetes los piquillos estiraditos que cubran todo el seitán, encima colocamos el champi crudo en láminas tapando los piquillos y cerramos poniendo el otro filete encima (la parte del queso que dé con el champi). 
Pasamos el cachopo por pan rallado, luego por la mezcla de falso huevo y de nuevo por el pan rallado, para garantizar que el empanado quede firme… calentamos el aceite y cuando esté a temperatura media ponemos a freir, doramos por ambas caras y reservamos sobre un papel absorvente para quitar el éxceso de aceite. Tras esto lo tenemos listo para emplatar.

Servimos acompañado de unas patatas fritas y ensalada. Plato contundente donde los halla… sin duda!! pero…qué rico!! de vez en cuando hay que darse estos caprichos y más si mientras lo comes te pegas unas risas recordando todas las aventuras vividas en tierras astures 🙂
¡¡Y que no os falten unas sidrinas para acompañar!!

Uso de cookies

En NeoCenicienta se usan cookies propias y de terceros, si continuas navegando estás dando tu conformidad. ¡¡No te asustes!! simplemente es un mensaje legal...política de cookies, pincha el enlace para más información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest